Mali

Nuevas estrategias para adaptarse al cambio climático

Las lluvias irregulares y fuertes, los picos de temperatura extremos, los vientos cargados de polvo y la sequía se han vuelto más frecuentes en Malí, poniendo a los agricultores a prueba. Helvetas ayuda a las comunidades a adaptarse al cambio climático y aumentar la resiliencia de sus medios de vida.

  • Nombre del proyecto
    Nyèsigi – Desafiando el cambio climático a través de energía sostenible y agricultura resiliente.
  • Fase del proyecto
    2020 a 2023
  • Financiamiento
    Donaciones, contribuciones, contribución al programa de la COSUDE
  • Enfoque temático
    Resiliencia al cambio climático & a los desastres
    Género y equidad social
    Juventud
    Alimentación y nutrición

Inundaciones, sequías y suelos agotados

"Anteriormente, comenzábamos a plantar justo después de las primeras lluvias. Hoy sabemos que para una cosecha exitosa, la siembra solo puede tener lugar cuando han caído al menos 30 mm de lluvia, para que el suelo esté lo suficientemente húmedo", dice Sidiki Coulibaly, agricultor y recolector de datos meteorológicos en M'Penesso, en el sur de Mali.

En Malí durante los últimos 30 años, los efectos del cambio climático se han vuelto cada vez más evidentes. Las lluvias se concentran ahora en un período de tiempo mucho más corto y, por lo tanto, son extremadamente abundantes. A veces, las tormentas son tan severas que provocan inundaciones locales. Las sequías, cuando ocurren, también son más severas. La sobreexplotación de la tierra empeora la situación: las prácticas agrícolas convencionales agotan los suelos y no pueden retener el agua. Por lo tanto, los agricultores se ven tentados cada año a trasladarse a nuevas tierras de cultivo cortando los pocos bosques que quedan, lo que agrava la desertificación y la inseguridad alimentaria. El resultado: las familias desanimadas, especialmente los jóvenes, se van en busca de una mejor oportunidad en otro lugar. El proyecto Nyèsigi, que en Bambara significa "Construyamos nuestro futuro", trabaja con pequeños agricultores y organizaciones asociadas para fortalecer su resiliencia al cambio climático en diferentes niveles.

Información meteorológica y técnicas adaptadas

Las condiciones cambiantes requieren que los agricultores, pastores y sus familias cambien la forma en que trabajan y establezcan un nuevo equilibrio con los ecosistemas de los que dependen sus medios de vida.

El primer paso es aprender a planificar las actividades de campo, y para ello es fundamental tener acceso a información oportuna y confiable sobre precipitaciones. Se capacita a los jóvenes para recopilar datos meteorológicos mediante teléfonos inteligentes. Estos datos se envían al servicio meteorológico nacional para su análisis y elaboración de asesoramiento agrícola, que luego se comparte con los agricultores por teléfono y radio, o en asambleas de la aldea.

Los agricultores están aprendiendo a aplicar nuevas técnicas de producción más sostenibles, pero también están redescubriendo prácticas tradicionales para rehabilitar tierras pobres y conservar agua. Utilizan semillas adaptadas disponibles a través de una red de agricultores a nivel local. También se les anima a aprovechar al máximo las situaciones difíciles: por ejemplo, cultivar cultivos de ciclo corto en el lodo de los campos inundados.

La cosecha de arroz casi se ha duplicado gracias a la rehabilitación de presas y canales.
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Los agricultores utilizan técnicas de cultivo que rehabilitan los suelos y retienen el agua.
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Bintou Dembele recopila datos de precipitación y los envía al Servicio Meteorológico Nacional para su análisis.
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El asesoramiento agrícola se intercambia por radio, teléfono o en reuniones con los agricultores.
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La producción agrícola se incrementa en un 30 por ciento mediante el uso de semillas y técnicas adaptadas.
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Conservar recursos y crear empleos en sectores verdes

El impacto del cambio climático en la disponibilidad y calidad de los recursos naturales de los que depende la gente de Malí pone en peligro los medios de vida de los hogares y corre el riesgo de alimentar conflictos, en particular por el acceso al agua y la tierra.

Conservar recursos para reducir la vulnerabilidad de las comunidades y mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero es uno de los desafíos más importantes en la lucha contra el cambio climático. Pero al mismo tiempo, representa una oportunidad interesante para mejorar los ingresos de las mujeres y los jóvenes y crea puestos de trabajo en la economía verde.

El proyecto Nyèsigi trabaja para rehabilitar presas y aumentar la disponibilidad de agua en beneficio de agricultores, pastores y pescadores. También promueve el uso de tecnologías alternativas, como estufas y hornos mejorados que utilizan menos leña para cocinar, y ayuda a proteger las áreas boscosas. Esta innovación permite a las mujeres producir pescado ahumado de mayor calidad que se puede conservar por más tiempo. Con más pesca, facilitada por la presencia de agua en las represas, y una mejor tecnología para la conservación de los peces, las mujeres pueden mejorar su negocio y ganar más dinero para mantener a sus familias.

Además, en colaboración con proveedores especializados, el proyecto capacita y acompaña a los jóvenes en la promoción de equipos solares, como bombas que se instalan en perímetros de horticultura para facilitar el acceso al agua y aumentar la producción.

Las mujeres aprenden a reducir el consumo de madera.
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La rehabilitación de represas también beneficia a los pescadores.
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Los hornos de cocción mejorados permiten a las mujeres producir pescado ahumado que se puede conservar por más tiempo.
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Las mujeres venden más pescado y el dinero que ganan les permite mantener mejor a sus familias.
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Se capacita a los jóvenes en la instalación de bombas solares que se pueden mover y controlar de forma remota.
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Construyendo una respuesta a largo plazo

Finalmente, Helvetas alienta a los municipios a invertir fondos públicos en actividades que aumenten la resiliencia de las comunidades al cambio climático.

Resiliencia al cambio climático & a los desastres

Cada año ayudamos a más de 1.000.000 de personas a adaptarse al cambio climático, reducir el riesgo de desastres, gestionar de forma sostenible los recursos naturales y conservar la naturaleza.

Cómo Helvetas apoya la gente en Mali

En Mali, Helvetas se esfuerza activamente por integrar a los jóvenes en el mercado laboral y mejorar la educación y el suministro de agua potable.